Nan Goldin o la balada de la dependencia sexual.

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La fotógrafa estadounidense Nan Goldin (1953) cabalgó entre la fotografía documental y la fotografía de lo éxtimo retratando sin querer (queriendo) la escena contracultural de la Nueva York de los años 70 y 80.  Junto a su inseparable cómplice y amigo, el también fotógrafo David Armstrong (fallecido a finales del año pasado), ingresa en la escuela del Museo de Bellas Artes de Boston y conforman el grupo más tarde conocido como “Los 5 de Boston“, 5 rebeldes con o sin causa deseando experimentar en una época que daba bastante de sí para ese propósito. Abanderados del postmodernismo más salvaje, de la más efusiva lust for life.

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Nan Goldin se afinca en la Nueva York de los años 70 y retrata con la infinita mezcla de ternura y crudeza de la que se retrata a sí misma, la vida sentimental, sexual y de dependencias de su entorno en aquélla época. Eran épocas de estallidos culturales en diferentes puntos del mundo, pero Nueva York era el epicentro. Allí empezaba todo.

The Ballad of Sexual Dependency (título tomado de un escrito de Bertolt Bretch) se trata de un diario visual que muestra la intimidad y las relaciones entre amigos, compañeros, cómplices, amantes. Como la propia autora los describe: su tribu.

Muestra su iniciación, plenitud e incluso dependencia sexual, la depresión, la pobreza, la frustración, el amor, el alcohol, las drogas, la devastadora aparición del SIDA sobre una generación. Los retratos de sus amigos son en realidad autorretratos. Nan Goldin se estaba mostrando a sí misma escondida tras la fotografía documental de la generación neoyorkina del ochentaitantos. Una de las fotos más conocidas de la serie es precisamente un autorretrato de ella y su pareja de aquel entonces, Brian. La relación era tan tormentosa que en varias ocasiones Nan era agredida por Brian. Esta relación fué muy recurrente en la fotografía de Goldin.

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Son fotografías de lo cotidiano, inmersas en la estética Snapshot americana, no hay momentos decisivos, no hay Cartier-Bressones que presionen al fotógrafo a esperar porque no existe un instante exacto que albergue toda la información de una imagen. Sus fotografías cuentan una historia. La de antes y después del momento decisivo, no pretenden, por eso se apoyan entre ellas conformando series que contienen el mensaje completo, la visión periférica de la vida íntima de la fotógrafa.

Goldin describe esta obra como memoria real con imágenes que provocan. Es una invocación del color, el olor, el sonido, la presencia física la densidad y el sabor de la vida.

Son fotografías descaradas, impúdicas. Pero tienen una falta de pudor que no tiene nada que ver con un desnudo, o con mostrar escenas de contenido sexual. No. El espectador ni siquiera recae demasiado en eso. Esos jóvenes muestran una realidad sin tapujos, directamente al semblante, una realidad que nos resulta impúdica porque no esconde, no es un retrato crítico de una juventud alienada por las drogas, el alcohol, los sueños de libertad y la caída final en consecuencias como el SIDA, la hepatitis o la depresión. No es una crítica, como decimos. Es lo que hay. Presenta la ternura, amor, relaciones, amistad, obsesiones, nostalgia y dependencias emocionales.

Nan Goldin – The Ballad of Sexual Dependency, gracias a haveanicebook y a Vimeo.

Nan Goldin. Una fotógrafa que inició su carrera documentando travestis en Boston y que luego se mudó a Nueva York para capturar el movimiento punk, el abuso de drogas y la sensualidad violenta de sus amigos. Más tarde el mismo contexto la orillaría a desarrollar proyectos relacionados con el VIH y el SIDA al ver de cerca el viacrucis de personas cercanas que lo padecieron.

A partir de los 90’s y tras su paso por un centro de desintoxicación ha hecho colaboraciones en Japón y en editoriales así como en el mundo de la moda con Dior. Sus series fotográficas han sido ampliamente expuestas incluyendo el Centro Pompidou y el Louvre. En el 2007 recibió el premio Hasselblad, que es el máximo en fotografía. Su trabajo, además, ha sido influencia en algunas películas y fotógrafos contemporáneos.

 

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